Posibilidad 2. Los fantasmas
“la sombra no muere”
Alejandra Pizarnik
I.
Mis dedos empezaron torpemente a buscar algún contacto en el teléfono, que diga: casa, mamá esposa. La búsqueda me daba tiempo para pensar las palabras más adecuadas, las únicas que podía decir o me venían a la mente eran “lo siento mucho”.
Llamé y solté el mensaje de golpe… Solo escuché la voz de una niña del otro lado de la línea, diciendo: “mamá”…
Colgué el teléfono y sentí que era yo quien necesitaba a mi madre.
II.
Han pasado algunos meses desde aquella llamada. Cuando recuerdo su número pienso, casi con certeza, que los fantasmas salen en la noche; aunque lamenten no poder sentir la plenitud de los rayos del sol, se divierten aliándose con el viento para aparecer moviendo cosas o para acariciar a sus seres queridos.
Los he sentido… Estoy seguro que pueden hacer casi todo---,. Durante las noches son las sombras de la vida y se turnan para visitar a sus vecinos. Así, algunos, se instalan en sus casas y hacen fiesta; otros, prefieren jugar con las mascotas que extrañamente los pueden ver y muestran su entusiasmo moviendo la cola o ladrándole al vacío.
Hay otros, creo yo, que prefieren hacer algo más tranquilo y se ocupan de cuidar el sueño de los que extrañan.
¿Quién dice que están muertos?
En estos días quizá me anime a contarle mis certezas a aquella niña del otro lado de la línea telefónica.
Sonia E.B.

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