Cacería


Tal vez porque era hermoso y brillante ,” abrí mi boca”.

Cuando intento moverme, unas puntas insoportables quieren traspasarme marcando mi carne.

 No puedo permanecer inmóvil por mucho más tiempo. Trago y siento cómo desciende este frío, y en cada suspiro  punza mis vísceras.

Quisiera arrancarlo, jalar esta tanza  hacia arriba desde mi garganta, partiendo mi cuerpo para no sentirlo.

 Quisiera dejar de pinchar mi estómago y recordarlo a cada momento.

 No sé cómo aliviar esta tortura.

¿Cómo pude equivocarme, qué pensé que comía?

 Sentenciando mi existencia a la muerte sin salida, no soporto tanto tironeo.

 Me muevo con violencia en un intento desesperado para librarme, pero logré rasgarme hasta las venas de mi pecho. Veo su punta asomar de reojo.

 Ya no quiero ver más nada, ya no quiero sentir la calidez del agua.

Cómo pude abrir mi boca abrazando esta arma con tantas ganas.

Cómo no sentí que me brotaba un sabor a hierro y sal en este río tan dulce.

No me di cuenta y estas puntas como colmillos van dejándome inconsciente,

siento lejos la voz de mis preguntas, siento ajeno este cuerpo que llevo.

Desangrando mi interior y firmando con ella la negligencia de mis actos.

 Cómo pude... 

                               




Soledad Salerno

Comentarios

Entradas populares